Prometeo representa nuestra propuesta más radical, una interpretación de la esencia del juego que demuestra hasta qué punto resulta cierta la premisa “menos es más”. Así que antes de acudir a la mesa de diseño cerramos los ojos y pensamos en lo poco que necesitamos para jugar: una línea en el pavimento nos vuelve equilibristas, el soporte de una señal nos anima a girar más deprisa que el mundo. Unos postes, unos tirantes, elementos simples que acaban componiendo una gama inspirada en los aparejos de los veleros. Este grado de sencillez, casi de abstracción, hacen de Prometeo una gama que fomenta el contacto intergeneracional. Niños de todas las edades, también adultos, se acercan a conocer unos elementos que se apartan de las formas tipo de los parques urbanos. Y tras la sorpresa inicial, surge la cooperación espontánea para descubrir “cómo se usa esto”. Sin darnos cuenta, estamos jugando mientras reflexionamos sobre la esencia del jugar. Elementos como el balancín han sido reseñados en guías de diseño contemporáneo y han formado parte de exposiciones en museos como el MARCO de Vigo. Es difícil decidir si se trata de un juego elevado a la categoría de arte, o de una pieza de arte sobre la que se puede jugar. En todo caso, supone un recordatorio de que el juego no es una actividad al margen de la cultura, sino uno de los elementos centrales que la definen y le permiten avanzar
Todo espacio necesita de su complemento ideal. Por eso en Galopín ofrecemos una surtida colección de accesorios estándar y personalizables que complementan las diferentes gamas. Garantizamos la integridad y armonía del espacio que cada gama genera, ya que hacemos que todos nuestros accesorios y complementos (señalética, vallas, pórticos, suelos y mobiliario) sean fácilmente adaptables en función del entorno de que se trate.